Auditoría de detección de fugas en sala de compresores

La detección efectiva de fugas durante el funcionamiento se realiza mediante detectores de fugas por ultrasonidos, capaces de identificar ondas ultrasónicas inaudibles para el oído humano generadas por las fugas de aire comprimido.
Estos equipos convierten las ondas ultrasónicas en señales audibles y localizables, permitiendo la detección precisa de fugas a distancias que van de 6 a 10 metros. Gracias a esta tecnología, el operador puede acercarse progresivamente al punto exacto de la fuga.
Una vez localizada, la herramienta proporciona información detallada sobre el nivel, la distancia y la presión asociada a la pérdida de caudal.
Aunque las fugas de mayor tamaño suelen ser más visibles, las pequeñas representan la mayor parte de los costos energéticos. Por ello, la evaluación de costos y la priorización de las reparaciones resultan esenciales para garantizar una intervención económica y eficaz, considerando el costo de repuestos, el mantenimiento requerido y las posibles interrupciones en la producción.
El detector de fugas por ultrasonidos UltraCam LD 500/510 localiza y planifica eficazmente la reparación de fugas de aire comprimido. Este dispositivo utiliza 30 micrófonos MEMS para calcular y visualizar
con precisión la imagen ultrasónica, y hacer audibles los ultrasonidos, que de otro modo serían inaudibles, incluso en entornos de producción ruidosos. Esto permite localizar rápidamente las fugas. Para planificar y priorizar eficazmente las medidas de reparación, es crucial recopilar información detallada directamente en la fuga.
– Captura y documenta todos los datos esenciales in situ para su posterior reparación.
– Caudal de pérdidas: estimación por distancia, presión, nivel
– Potencial de coste anual: Basado en horas de funcionamiento y costes de aire comprimido.
– «LeakTag»: Marcado automático y continuo para cada fuga.






